En 2018, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) liberó 38 productos derivados de la marihuana que podrían ser utilizados y comercializados por los propietarios de los permisos. De ese paquete, 21 eran suplementos, 9 cosméticos, 6 alimentos y 2 materias primas. Para ese año, se recibieron hasta 43 solicitudes y solamente esos 38 productos fueron aprobados para ser comercializados, exportados o importados por siete empresas nacionales y extranjeras. Una de ellas, autorizada para producir medicamentos con hasta 1% de THC (Tetrahidrocannabinol, compuesto Cannabinoide con propiedades psicoactivas). México representaba el 80% del mercado de productos derivados de la marihuana. En ese año, los medicamentos que contenían THC a dosis muy bajas eran de venta controlada. Mientras que los alimentos, suplementos y cosméticos con cannabidiol (CBD), se encontraban en venta libre porque no contienen sustancias psicoactivas.

En noviembre de 2020 el Senado aprobó la legalización del uso recreativo, científico, médico e industrial de la marihuana. Sin embargo los diputados pospusieron la discusión para analizarla con más tiempo de por medio. Esto, a pesar de ser un retraso, resultó ser una ventaja para conocer otros modelos y legislaciones alrededor del mundo y mejorar los que se conocen en el país. Además, esta reforma impulsará el comercio internacional, ponemos como ejemplo que al día de hoy Colombia es productor de marihuana y tiene un tratado de libre comercio con México. 

Grand View Research, una firma dedicada a la investigación de mercados, estimó que México para 2027 se posicionaría como una de las plazas más grandes del mundo para el mercado de marihuana, esto debido a su gran población y poder adquisitivo. Pero no todo son buenas noticias, los inversionistas ven improbable sacar un instrumento relacionado con la industria de la marihuana porque no tendría bursatilidad y las y los inversionistas mexicanos de riesgo a los que les pareciera atractivo exponerse en esta industria, se irán a invertir a Canadá o Estados Unidos. 

Actualmente no se tienen los suficientes instrumentos financieros que expongan esta industria a los inversionistas en México, por lo que habrá que esperar a las declaraciones de la Bolsa Mexicana de Valores sobre si hay o no interés en invertir con el avance del proyecto legislativo. Por el momento, el atractivo del cannabis como una inversión es atractivo para empresas extranjeras que quieren expandir el negocio en México, pero para los inversionistas dista mucho de ser un mercado jugoso. 

¿Qué dice el reglamento?

El vigente Reglamento, publicado en enero del presente año, tiene por objeto la regulación, control, fomento y vigilancia sanitaria de materia prima, derivados farmacológicos y medicamentos de la Cannabis, con fines de producción, investigación, fabricación y procedimientos médicos. 

Al día de hoy, el reglamento permite ciertas actividades ligadas al cannabis. La Ley General de Salud, establece que los establecimientos que traten con estupefacientes deben contar con una licencia sanitaria expedida por la secretaría de salud y un aviso de funcionamiento. Igualmente, el reglamento establece que para poseer cannabis, debes ser titular de un registro sanitario, y cumplir con los requisitos de los laboratorios autorizados. 

Los usos que se le pueden dar al cannabis únicamente son los que tengan fines de:

  • Investigación, obteniendo el Protocolo de Investigación.
  • Producción, obteniendo el permiso de siembra para fines de investigación y fabricación y deberán realizarse en un Sitio Confinado Permitido.
  • Usos medicinales.
  • Fabricación. Los Establecimientos públicos y privados que se destinen al proceso de fabricación, o que importen, exporten o utilicen Materia Prima, Derivados Farmacológicos o Medicamentos de Cannabis, contarán con Libros de Control autorizados por la COFEPRIS y con un sistema de seguridad para la guarda y custodia.
  • Importación y exportación. Importación de materia prima, derivados farmacológicos y medicamentos de cannabis. Exportación para derivados farmacológicos y medicamentos de cannabis. Previa obtención del permiso de Importación de Materia Prima. 

Para los establecimientos que comercien con Medicamentos de Cannabis, deberán cumplir con las disposiciones jurídicas aplicables, y contar con: Licencia sanitaria; Responsable sanitario; Libros de Control;  Registro federal de contribuyentes, y Permiso de adquisición en plaza. Claro es que el Reglamento, lejos de buscar la apertura del cannabis a la población mayor de edad, parece limitar el acceso, estableciendo disposiciones excesivas. 

¿Qué podemos esperar del anteproyecto?

Aún no se sabe con certeza cómo quedará finalmente la ley. Pero podemos darnos una idea con el proyecto de ley de cómo se proyectará la regularización del cannabis. Básicamente se están planteando cuatro tipos de licencias que deberán obtenerse para los fines siguientes:

I. Cultivo: incluye la adquisición de semilla o plántula, la siembra, el cultivo, la cosecha y preparación del cannabis;

II. Transformación: incluye la preparación, la transformación, la fabricación y la producción del cannabis;

III. Venta: Incluye la distribución y la venta al público del cannabis psicoactivo, sus derivados y productos, y

IV. Exportación o importación, Incluye la distribución y venta fuera del territorio nacional en los términos de las leyes, tratados y demás normatividad aplicable, las cuales deberán precisar el destino u origen del producto del cannabis, respectivamente.

Importante señalar que dichas licencias las otorgará el Instituto Mexicano del Cannabis, quien tendrá las facultades para otorgar, modificar, renovar, suspender o revocar licencias. 

El proyecto de ley favorece a los pequeños agricultores y a los indígenas para que tengan prioridad en la concesión de licencias, ya que únicamente estipula que estos grupos puedan recibir más de una licencia. También, el anteproyecto permitirá a los consumidores individuales llevar hasta 28 gramos de marihuana (equivalente a aproximadamente 28 cigarros rellenos de marihuana) y cultivar seis plantas de cannabis en casa. Así como podrá ser adquirido por mayores de 18 años en negocios autorizados. Cabe destacar que la marihuana medicinal para investigación y cultivo será regulada separadamente por la Secretaría de Salud. 

¿Qué podemos concluir?

Existen 200 millones de personas que consumen de manera legal cannabis, la potencia del THC en la planta es 4 veces más fuerte que en 1995 y las personas a diferencia de ese año tienen menos estigmas negativos sobre la misma. Esto es uno de los pilares para la reforma que viene. Es por ello que al día de hoy, después de casi cuatro años de avances legislativos, grandes firmas extranjeras de la industria se alistan para entrar al mercado, con el argumento de que México puede convertirse en el mercado mundial más grande de la planta en términos de población, una vez que el Congreso apruebe el anteproyecto de Ley. La norma que va avanzando se considera buena y completa. Esto sentará base para todas las y los posibles jugadores del mercado para arrancar negocios como Canopy Growth y The Green Organic Dutchman, empresas que han expresado su deseo de entrar a México.

Con más de 120 millones de personas, México representaría el mayor mercado de marihuana del mundo por población. El cultivo podría convertirse en un considerable negocio en México, en consecuencia, un potencial impulso financiero para una economía que ya ha sido bastante golpeada por la crisis del coronavirus. Concebir de manera correcta este cambio, podría generarle a México un superávit económico. 

A pesar de que México ya ha tenido pequeños avances en materia cannabica, empezando en 2017, esta aprobación parcial – pues no es una aprobación total – significa dar el banderazo de salida para que empiece toda la discusión, aunque aún falte un gran camino por recorrer.