El camino del emprendimiento no es sencillo pero tampoco imposible.

El verdadero reto de emprender

Ser emprendedor es un reto que implica fuerza, constancia, voluntad, apoyo y sobre todo, un aprendizaje constante.

Crear una empresa es como correr un maratón, no ves un resultado inmediato y no sabes que te depara el camino pero tu mismo decides en que momento parar para hidratarte y la forma en la que entrenarás o te prepararas para ganar.

Hoy te compartimos tres de los errores mas comunes que incluso los emprendedores más exitosos cometieron.

Estos errores los ayudaron a salir adelante, redirigirse y mejorar su proyecto.  

Lee con atención hasta el final.

3 errores más comunes al crear una empresa

Descuidar tu capital y tus recursos

Al comienzo de un proyecto solemos estar emocionados y confiados de que nuestra idea de negocio es perfecta y nos generará ganancias de inmediato. Pero debemos tomarnos las cosas con calma para cumplir una de las reglas de oro que es cuidar el capital.

Sin duda existen “afortunados” con la posibilidad de iniciar sus negocios con un presupuesto ilimitado. Sin embargo el resto no iniciamos así, ponemos en juego muchas cosas tales como:

  • Nuestros ahorros de toda la vida
  • El dinero de algún familiar o amigo
  • El crédito para pymes otorgado por alguna institución financiera o incubadora que logramos conseguir.

En conclusión, hacer rendir y cuidar esos recursos es clave para iniciar con el pie derecho. Debemos evitar realizar compras innecesarias, por ejemplo:

Si hemos decidido vender tazas, playeras o artículos personalizados de entrada no sería una buena idea pagar un local físico. Ya que será una inversión considerable y para arrancar no es en lo absoluto necesario.

Te sugerimos iniciar con un lote de productos pequeño, lanzarlo al mercado y enfrentar tu producto con el consumidor. ¿les gusta o no? ¿Le harían cambios?

Imagina lo complicado que sería cambiar un producto teniendo un lote de 10,000 con el mismo defecto.

Siempre es recomendable iniciar con la comercialización de ese primer lote en línea, hoy en día montar un e-commerce representa una inversión de apenas la octava parte de lo que demandaría un local físico.

Incluso comenzar a vender desde plataformas gratuitas como las redes sociales o los llamados “market place” te ayudará a iniciar y saber identificar en que si será necesario invertir y en que no.

Lo más importante es no generar costes innecesarios como gastos de logística y paquetería cuando tu podrías entregar personalmente las primeras ordenes.

Analiza bien y cuida tu dinero.

Aprende con el mínimo de recursos posible

Todos los proyectos parten de una idea, pero para poder tener un buen arranque y aprender sobre nuestro negocio desde el primer día, es importante que esa idea se traduzca o “se baje” a un plan bien estructurado, con una hipótesis de cómo creemos funcionará y haciendo las notas pertinentes de como realmente resultó esa primera fase.

Documentando y partiendo de una hipótesis buscaremos aprender utilizando el mínimo de recursos tanto económicos, como tecnológicos, de tiempo y de talento. Iniciar invirtiendo en una campaña pagada que lleve visitantes a nuestro sitio sin tener siquiera definido un producto es un error común.

Al final claro que dejara aprendizajes, claro que permitirá ver si hay interés entre los usuarios, pero significara un gasto de recursos enorme y que será poco útil sino contamos con experiencia en la materia. Podemos obtener el mismo aprendizaje utilizando redes sociales y otras herramientas completamente gratuitas.

Aunque de una campaña pagada tendremos un aprendizaje “inmediato” será por demás costoso pues habremos decidido “correr, antes de siquiera comenzar a caminar”. Cursos gratuitos de marketing digital, de mercadeo, de ventas online disponibles en blogs especializados y recursos como You Tube, es una forma de aprender con el mínimo de recursos y en internet, existen contenidos de mucha calidad.  

Escucha los consejos, pero no te desvíes de tu idea y producto

Cuando decidimos emprender solemos platicar con gusto y entusiasmo nuestro proyecto a las personas que nos rodean, sean familiares, amigos o compañeros de trabajo, todos buscarán darte un consejo, o una recomendación honesta de como debes o no hacer las cosas.

Nadie tiene la intención de llevar a la quiebra tu negocio, por el contrario, todos querrán ver que la idea salga a flote, pero esa lluvia de intenciones, consejos y observaciones suele estar basada en intuiciones y a veces, suele venir de personas con poca o nula experiencia.

Analiza cada consejo de forma personal o con tus socios y tomen aquellos que empaten con su hipótesis, que sigan la línea y la ruta de su maratón después de todo, nadie conocerá la idea de negocio mejor que tu o tus socios. Aseguren siempre mantenerse enfocados y apegados al plan.

Como mencionamos al inicio lo mas importante es hacer una prueba y enfrentar nuestra idea y producto con el mercado. Debemos aprender, pero optimizando todos nuestros recursos, habrá que hacer cambios al producto, al modelo de negocio, pero siempre basados en el aprendizaje diario.

No importa si solicitaste un crédito online, un préstamo a familiares o si estas poniendo en la mesa tus ahorros, evitando cometer cualquiera de estos errores puedes estar seguro de que “llevarás el barco a buen puerto” y el proceso de aprendizaje, indispensable para cada emprendedor, estará amalgamado con los experimentos y las acciones dando el mayor valor posible a tu proyecto.