El hambre por emprender acaba de tomar fuerza en México y latinoamérica. En meses anteriores, la región se ha visto en su momento dorado en materia de emprendimiento. El acceso a capital y la velocidad de la ahora tan poderosa virtualización han permitido que cada vez más empresas despeguen y se conviertan en compañías unicornio. Las compañías unicornio son las que se encuentran valuadas en más de $1,000 mdd.

Latinoamérica, en los últimos cuatro años, ha añadido 24 empresas a la lista de unicornios.

México se ha aclimatado para recibir emprendedores de todo el mundo, se ha convertido en un destino para empezar, donde las condiciones están siendo propicias para empezar y expandir compañías. La mejor noticia, es que México se ha posicionado como territorio próspero para el nacimiento y desarrollo de startups, un ejemplo son Kavak, Bitso y recientemente Clip.

México, es el país más próspero de América Latina para el desarrollo de startups, y se encuentra entre los primeros 5 de Iberoamérica, de acuerdo a un estudio elaborado por CAF Banco de desarrollo de América y Oxford Insights. De acuerdo al estudio, el éxito de una startup está determinado en gran medida por el tiempo y dedicación que los emprendedores tienen para desarrollar su empresa. 

Pero emprender no es fácil, pues además de mucha iniciativa, se requiere superar tres desafíos importantes en materia legal: la tributación, la seguridad social y los trámites para la creación de una nueva empresa, así como derribar los estigmas respecto a la inversión extranjera. Para impulsar el desarrollo de las startups es fundamental aplicar sistemas de tributación más flexibles y reducir las cargas administrativas, así como proponer nuevos esquemas especializados en seguridad social para emprendedores. Por ejemplo, el costo del trámite tradicional en México para crear una empresa es sumamente alto, es cinco veces superior al que se maneja en Estados Unidos.

A pesar de estos obstáculos, México se ha convertido en uno de los países donde más emprendimiento se ha desarrollado, es un fenómeno que llegó para quedarse y para atraer inversión extranjera, pues así como existen muchos emprendedores mexicanos, los hay extranjeros. Estos emprendedores y emprendedoras extranjeras transforman el ecosistema de innovación nacional y potencializan la rentabilidad de sus empresas. 

De acuerdo a un estudio realizado por Endeavor Review con apoyo de EY y la U.S. México Foundation “El Fenómeno de la Migración de Emprendimiento a México”, en México, 31% de 328 fundadores quienes forman parte de 204 emprendimientos se identifican como extranjeros, es decir, tres de cada diez creadores en el país llegaron a México y fundaron su empresa. El impacto es notorio e impresionante, pues el porcentaje mencionado es únicamente de Ciudad de México, donde han creado 9,800 empleos y levantado 1,072 millones de dólares. Además de aportar su conocimiento, aportan creatividad a la innovación del sistema empresarial nacional y atraen más capital de otros países, contribuyen a la construcción de un hub (zona de vinculación que las personas o emprendedores aprovechan para crecer su startup). 

Estas mismas empresas se han visto interesadas en el país por razones profesionales, comerciales y personales. Desde razones como la cálida cultura o el bajo costo de vida, la cultura de pagar en efectivo, la posición geográfica con Estados Unidos y el resto de Latinoamérica. Se comprobó que la diversidad en los equipos tiene mayores beneficios para el fondeo, las compañías con socios mixtos, recaudan casi el doble más de capital en comparación con las que solamente están integradas de socios mexicanos. Esta información sugiere que la diversidad de nacionalidades en los directivos es una característica clave para el emprendimiento en tecnología. 

Pero ¿por qué aún existen muchas creencias erróneas sobre la inversión extranjera? Porque se piensa y se tienen muchos estigmas sobre la dificultad que tiene un extranjero al constituir o fundar una empresa en México, incluso se ha creído que extranjeros no pueden fundar compañías en el país. Pero analizando estos datos duros y la legislación, misma que permite inversión extranjera en el país, acomodemos las ideas y derribemos los estigmas con fundamento en la Ley de Inversión Extranjera:

  • Existen actividades en las que un extranjero no puede participar, se conocen como “actividades reservadas” por estar reservadas de manera exclusiva al Estado. 
  • Y las actividades reservadas de manera exclusiva a mexicanos o a sociedades mexicanas con cláusula de exclusión de extranjeros son: transporte terrestre nacional de pasajeros, turismo y carga, sin incluir los servicios de mensajería y paquetería, las instituciones de banca de desarrollo y la prestación de servicios profesionales y técnicos que señalen las disposiciones legales. 
  • La inversión extranjera no podrá participar en las actividades y sociedades mencionadas anteriormente, a través de fideicomisos, convenios, pactos sociales o estatutarios, esquemas de piramidación, u otro mecanismo que les otorgue control o participación alguna.
  • Fuera de estas actividades, la inversión extranjera es permitida dentro del marco de la Ley. De igual manera, se debe cuidar el porcentaje de participación de cada persona extranjera en el capital social de la empresa que se pretenda constituir y que realice las actividades delimitadas en la Ley de Inversión Extranjera. 

En conclusión, México tiene bastantes ventajas para emprender, así como beneficios, y pocas limitaciones de los extranjeros para constituir una empresa. Mismas limitaciones que se pueden checar en la Ley de Inversión Extranjera, mismas que aclaran las opiniones erróneas sobre las barreras existentes en la materia.