Si estás por registrar tu marca, es muy probable que te hayas hecho esta pregunta:
¿realmente necesito un abogado o puedo hacerlo yo solo ante el IMPI?
La respuesta corta es no, no es estrictamente necesario.
La respuesta correcta para cualquier empresa o emprendedor que valora su negocio, tiempo y dinero es: sí, es altamente recomendable.
En este artículo te explicamos por qué.
Respuesta rápida (y honesta)
En México, cualquier persona física o moral puede solicitar el registro de marca ante el IMPI sin contratar a un abogado. El sistema permite realizar el trámite de forma directa.
Sin embargo, solicitar el registro de una marca no es solo pagar un monto y llenar un formulario. Es un proceso legal en el que, sin conocimientos especializados y experiencia en propiedad intelectual, los errores son comunes y costosos. Un mal manejo puede derivar en rechazos, requerimientos del IMPI, oposiciones de terceros o registros mal hechos que implican perder el dinero invertido y, en el peor escenario, perder el derecho a usar tu propia marca.
Por eso, en la práctica, contar con asesoría legal reduce drásticamente estos riesgos y te da la tranquilidad de saber que:
- Tu solicitud fue analizada previamente, evaluando posibles conflictos antes de presentarla, en lugar de “lanzarte” sin certeza.
- Cuentas con respaldo legal si surge cualquier complicación, para responder correctamente y a tiempo ante el IMPI o frente a terceros.
¿Y si aun así decido hacerlo por mi cuenta?
Si decides registrar tu marca sin asesoría legal, estos son los problemas más comunes que podrías enfrentar:
1. Rechazo por similitud con otra marca o falta de distintividad
Muchas solicitudes son rechazadas porque ya existe una marca similar en nombre, sonido o concepto, aunque no sea idéntica.
El error más frecuente es hacer una búsqueda superficial y asumir que, al no encontrar una marca idéntica, el camino está libre. El IMPI evalúa similitudes fonéticas, visuales y conceptuales que son mucho más complejas.
Además, existe el riesgo de la descriptividad. Una marca puede ser rechazada si simplemente describe el producto (ej. “Venta de Medicamentos”) o si carece de distintividad. Por ejemplo, un nombre como “Outlet Médico” podría ser considerado genérico, lo que impediría que obtengas la exclusividad.
2. Requerimientos del IMPI
Si el IMPI detecta inconsistencias, emitirá “oficios de requerimiento“. Estos suelen deberse a:
- Descripciones incorrectas o mal redactadas
- Errores formales en la solicitud
- Problemas con el tipo de marca
- Ambigüedades legales
Responder de forma incorrecta o fuera del plazo puede provocar el abandono de la solicitud o su rechazo definitivo.
3. Registro en la clase incorrecta
Elegir mal la clase de Niza, o describir de forma imprecisa los productos o servicios, es uno de los errores más costosos. Puedes terminar con una marca registrada, pero que no protege realmente lo que vendes, dejándote expuesto frente a terceros.
Ejemplo: Imagina que registras tu marca solo para “Venta de ropa”. Tu negocio crece y, años después, descubres que un tercero registró el mismo nombre para “Calzado y accesorios”. Legalmente, no podrías impedirlo porque tu protección no alcanzó esos productos. Podrías verte obligado a cambiar de nombre en tu línea más rentable, perder clientes o incluso enfrentar conflictos legales.
4. Impedimentos legales y oposiciones
El proceso de registro no es solo administrativo; es legal. La Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, en su Artículo 173, establece 22 impedimentos legales distintos por los cuales una marca no puede ser registrada.
Si tu solicitud cae en alguno de estos supuestos o si un tercero presenta una oposición alegando que tu marca le afecta, el trámite se convierte en una disputa legal. Sin saber qué argumentos legales usar o cómo interpretar las fracciones del Art. 173, es casi seguro que el registro sea negado.
¿Un abogado garantiza que la marca se apruebe?
No. Ningún abogado serio puede garantizar un registro, ya que la decisión final siempre depende del IMPI.
Lo que sí hace un abogado de marcas es:
- Reducir drásticamente el riesgo de rechazo
- Anticipar posibles problemas antes de presentar la solicitud
- Responder correctamente y a tiempo requerimientos u oposiciones
- Asegurar que la marca quede bien protegida legalmente, no solo “registrada”
Nuestra garantía en EasyLex
En EasyLex no prometemos lo imposible; garantizamos la calidad y el rigor de nuestro trabajo.
Realizamos un análisis previo exhaustivo, presentamos solicitudes correctamente preparadas y damos seguimiento legal completo durante todo el trámite, con el objetivo de reducir al máximo los riesgos de rechazo, requerimientos u oposiciones.
Y si durante el proceso surge cualquier complicación, tomamos acción por ti.
Además, si después de analizar tu marca te damos un resultado favorable y, aun así, el IMPI rechaza la solicitud, te devolvemos tu dinero.
Si buscas registrar tu marca con tranquilidad, sin improvisaciones y con respaldo legal desde el inicio, nuestro equipo puede ayudarte.
