Los contratos son acuerdos escritos o verbales, en los que dos o más partes se comprometen a cumplir una serie de condiciones. Se han vuelto tan imprescindibles en este mundo, constantemente actualizado y formalizado, por lo tanto, las definiciones de un contrato o un convenio han cambiado con el paso de los años.
Si estás iniciando un negocio, conocer los contratos para emprendimiento más importantes es clave para proteger tus relaciones comerciales y laborales.
¿Por qué son necesarios los contratos en un emprendimiento?
Ciertamente, existen los contratos verbales, pero siempre es preferible tener un sustento legal por escrito.
Por lo tanto, hace obligatorio a las y los emprendedores a manejar sus relaciones comerciales y laborales por escrito.
Existen distintos contratos para emprendimiento que resultan indispensables al iniciar un negocio. Estos documentos no solo formalizan las relaciones con clientes, proveedores y empleados, sino que también protegen legalmente a la empresa frente a posibles conflictos.
Tipos de contratos para emprendimiento que debes conocer
Te recomendamos tener un archivo de los contratos firmados por la empresa con los proveedores o clientes, así como tener presente las fechas de vencimiento de los mismos.
Contrato de arrendamiento
En este tipo de contrato se establece el arrendamiento de algún bien inmueble. Obliga a los arrendadores y arrendatarios a respetar el uso y tiempos en los que el inquilino usará el bien. Estos contratos para emprendimiento son muy comunes, principalmente para emprendedores que cuentan con inmuebles propios. Así mismo, delimita los derechos y obligaciones de cada parte, en qué condiciones se arrendará y con qué propósito y precio.
Los contratos de arrendamiento de bienes inmuebles en México siempre deben ser de un año como mínimo.
Contrato de comisión mercantil
Es aquel contrato por el cual una persona se encarga, mediante cierta retribución, a verificar en nombre propio, pero por cuenta ajena, determinada operación de comercio. Es utilizado comúnmente por todo tipo de empresas para establecer acuerdos con terceros que apoyen la comercialización de productos.
No establecen una relación laboral, por lo que no se tiene carga social. Es una buena alternativa para escalar tu negocio con este contrato de comisión mercantil.
Contrato individual de trabajo
Se celebra entre la o el patrón y los trabajadores y trabajadoras en una empresa. Es muy necesario tener certeza con los empleados de la relación que ellos tienen con la empresa.
En el contrato individual de trabajo, se pacta:
- El sueldo mensual.
- La fecha de inicio de la relación.
- La fecha de terminación en caso de que exista.
- Los periodos de prueba, etcétera.
Te recomendamos tomar en cuenta cartas de renuncia y finiquitos en caso de finalizar la relación, así como el Reglamento Interior de Trabajo.
Contrato de compraventa
La compraventa mercantil siempre se va a configurar cuando uno de los contratantes se obliga a transferir la propiedad de una cosa o de un derecho y el otro, a su vez, se obliga a pagar por ella un precio cierto y en dinero.
Es común en todas las relaciones comerciales, especialmente en empresas que se dedican a comercializar productos. El objeto de estos contratos es el traficar mercancías, por eso es importante contar con el contrato de compraventa.
Contrato de prestación de servicios
En este contrato, tampoco encaja lo laboral. Ya que se usa cuando alguien realiza algún servicio en beneficio de otro. Es un tercero que no está en la nómina ni tiene acceso a los derechos sociales, solo tienen el contrato de prestación de servicios. Actualmente, con la reforma en materia laboral será preciso para los y las emprendedoras revisar a quién están contratando y si se encuentran al día en el REPSE.
Contrato de confidencialidad
Una vez que se empiece a divulgar información sensible con un cliente, con un proveedor o cualquier tercero, es importante firmar este contrato de confidencialidad.
De esta forma, las partes involucradas se obligan a respetar el secreto y la confidencialidad de la información privilegiada de la empresa que se comparte. Esta información “divulgada” queda protegida bajo este contrato, y la pena aplicable en caso de divulgación.
Acta constitutiva
Claro está que el acta constitutiva es el contrato más importante para tu negocio. Ya que es el documento que avala la creación de una persona moral a través de una sociedad mercantil o civil conformada por 2 o más personas físicas.
También es conocido con el nombre de contrato social, pues se establecen a los socios de la empresa, aportaciones, actividades principales, domicilio social, derechos y obligaciones y demás información básica.
En conclusión, se puede considerar como el acta de nacimiento de tu negocio, ya que con él se da nacimiento a una persona moral o jurídica.
+PLUS
Si tu emprendimiento tiene un sitio web, es preponderante considerar los siguientes documentos:
- Aviso de Privacidad: Antes de recabar datos personales en un sitio web se debe contar con este aviso obligatorio con el propósito de evitar multas.
- Política de cambios y devoluciones: En él se establecen todas las condiciones del servicio de venta y devoluciones. Todo emprendimiento debe tener este documento para evitar posibles conflictos ante PROFECO o con los clientes o usuarios.
- Términos y condiciones: Documento en el que se establecen las reglas que los usuarios de tu sitio web deberán aceptar si desean utilizarlo.
En conclusión, estos contratos para emprendimiento son la base legal que dará seguridad a tu negocio y evitará futuros conflictos.
Tener en orden los contratos básicos para emprendedores no solo brinda seguridad jurídica, sino que también genera confianza entre clientes, proveedores e inversionistas. Incluirlos desde el inicio puede marcar la diferencia en el crecimiento y estabilidad de tu negocio.